“Miradas que se encuentran para nombrar el vacío”

“Miradas que se encuentran para nombrar el vacío”

El teatro es un espacio que invita a mirar, desde la seguridad que brinda la ficción, nuestras propias sombras y silencios. Espectadores y artistas escénicos deciden, a consciencia, pausar el rumbo de sus días para mirar y ser mirados, y entre tanta mirada reflejar lo que nos duele y lo que nos llena de vida. ¿Para qué? Para intentar suspender instantes de la vida dentro del marco de lo ficticio, y así entender o preguntarnos más sobre la existencia, las emociones, los vacíos.

En un esfuerzo conjunto entre la compañía teatral La voz de las cosas, la reserva ecológica Kolijke, la Zona Escolar #28 de Telesecundarias Federales y el Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales; conseguimos llevar teatro a telesecundarias de la Sierra Norte de Puebla donde no es nada común que lleguen proyectos profesionales de artes escénicas. Así fue que, con nuestra obra Oppa, nos adentramos en la sierra con dos camionetas jugando al sueño del teatro itinerante.

En cada telesecundaria, en cuestión de minutos, mientras el elenco se preparaba y el equipo de Kolijke conversaba con los espectadores sobre el Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial del municipio de Zihuateutla (POELZI); el equipo de producción decidía ubicaciones de escenario, platea y cabina de audio, acomodaba las bancas escolares que servían de butaquería, el equipo de audio y se asumía la cancha escolar como escenografía. Definíamos, en síntesis, el espacio que contendría nuestra ficción; asumiendo los sonidos de cada comunidad como soundtrack involuntario de la obra y confiando en la convención teatral como soporte de la atención del público.

La historia, como la de muchos adolescentes, es la de dos amigos que se refugian en su amistad al enfrentar un mundo que se transforma con velocidad, un mundo inasible y tambaleante que les aterra; conforme la historia avanza surge una metáfora, la Sombra, un tercer personaje que dialoga con los otros y los conduce (o acompaña) hacia sus soledades más profundas. Finalmente, es una historia sobre la tristeza, la amistad, y el dolor que implica crecer en un mundo que no para de cambiar.

Fue complejo, duro quizá, llevar una obra que toca abiertamente temas como la depresión, la homofobia y el suicidio, a comunidades educativas donde estos temas siguen manteniéndose bajo el velo del tabú. El intento final era abrir la conversación, hacer preguntas y escuchar también al público, docente y estudiantil. Cada función terminaba con un diálogo que se guiaba para nombrar, primero, cuáles eran los conflictos que atravesaban los personajes y cuáles las consecuencias de su dolor; segundo, reconocer que todas y todos hemos transitado esos sentimientos y hablar de nuestras herramientas para sobrellevarlos; y, finalmente, para canalizar posibles inquietudes más profundas con especialistas de la salud mental.

No sabemos con certeza, qué provocó esta historia en cada mirada y cada corazón que la recibió. Esperamos que sea una invitación a socializar lo que nos duele, a nombrarlo, y a buscar apoyo cuando la sombra nos abraza.

Como compañía en La voz de las cosas, estamos genuinamente agradecidas y conmovidas por los esfuerzos comunitarios, logísticos y operativos realizados por Kolijke para que esta historia fuera contada en este nuevo contexto. Asimismo, agradecemos con todo nuestro corazón y con una gran admiración a la Supervisión y docentes de la Zona Escolar #28 de telesecundarias Federales, que con mucha valentía se arriesgaron a llevar a sus escuelas esta puesta en escena, motivados por el enorme cariño y cuidado de sus estudiantes, incluso sabiendo que en la obra se tocaban temas que para estos contextos no son sencillos ni muy aceptados.

La generosidad de Kolijke y de cada una de las escuelas, nos permitió vivir una experiencia fundamental en nuestro desarrollo profesional como compañía de teatro independiente; y nos confirma que con esfuerzos colectivos podemos seguir propiciando espacios de encuentro, diálogo y reflexión en torno al arte y a esa necesidad tan humana de entender el mundo y la complejidad de nuestras emociones.

Esperamos que ésta sea la primera de muchas más aventuras artísticas y dialógicas que problematicen la realidad y nos ayuden a construir herramientas para navegar la vida en colectivo.

Les invitamos a conocer y compartir el siguiente video, realizado a manera de informe y testimonio de este proceso: “Oppa: Teatro para adolescentes en telesecundarias” Informe Visual Gira Puebla 2025

Por Patricia Martínez Pedreguera
>Directora de La voz de las cosas<
Compañía teatral independiente