A vuelo de pájaro: los territorios que nos habitan, los territorios que habitamos.

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“San Mateo del Mar se encuentra entre el mar vivo y el mar muerto… el mar muerto es un lago, pero es un mar”

Con esta frase, el joven profesor Herminio Gijón presenta un mapa de San Mateo del Mar, dibujado en una cartulina pequeña por la mano de él y la profesora Carla Martínez, ambos docentes del Bachillerato Comunitario Ikoots y, sin mucho más detalle, continúan su relato sobre las cosas que reconocen como relevantes para la vida en su comunidad: los dos mares que los circundan, la iglesia, las canchas recreativas, las 2 radios comunitarias que informan al pueblo, y siguen así. Para ese momento, han pronunciado una sentencia cuya contundencia sería retomada por Julia Risler y Pablo Ares del colectivo Iconoclasistas: la importancia de nombrar las cosas del territorio con los propios nombres que les dan sus habitantes, lo cual lleva a transformar lagos en mares; no como un acto de rebeldía antiacadémica o anticientificista, sino como un acto de dignidad. Su dibujo forma parte de los ejercicios realizados durante el programa Formación de organizaciones y agentes comunitarios para el uso y activación de mapeos colectivos, ocurrido entre julio de 2021 y mayo de 2022, convocado por Casa Gallina, y codiseñado por esta misma organización y el colectivo Iconoclasistas.  El encuentro fue un evento realizado a distancia durante la pandemia, y partió del esfuerzo para hacer coincidir a un grupo heterogéneo de organizaciones, territorios y personas activas, preocupadas por fortalecer procesos colectivos de toma de conciencia respecto a los múltiples cambios que aterrizan en su entorno comunitario, compartiendo herramientas, miradas y alternativas. Muchos de estos cambios son vistos como amenazas para los territorios, en tanto que son orquestados desde voluntades externas, no ponderan la continuidad misma de la vida, e ignoran la soberanía y dignidad de los pueblos, por lo que durante el encuentro todas y todos coincidieron en llamar a muchas de estas transformaciones como avanzadas de los “Proyectos de muerte”; al tiempo que expresaron su conciencia sobre el cuidado de los bienes comunes como posibilidad de que la vida se recree, y las comunidades y pueblos con ella. En el encuentro participaron 29 personas de 10 organizaciones, ubicadas en 13 territorios distintos, a saber: Mujeres Organización y Territorios A.C., en Tenosique, Tabasco; Bachillerato Comunitario Ikoots, en San Mateo del Mar, Oaxaca; Kolijke y Centro Comunitario Productivo de Ocomantla, en Zihuateutla, Puebla; Memoria Mazateca en Huautla de Jiménez, Oaxaca; Guardabosques de “Los Cobos” A.C. en la Cuenca Cobos-Parga-San Francisco en Aguascalientes; ENLACE Comunicación y Capacitación A.C. en Chilón y las Margaritas en Chiapas, en Amiltepec en Guerrero y Tlaxiaco en Oaxaca; Asamblea de Defensores del Territorio Maya Muuch Xinbal en Sinanché, Yucatán; Masehual Sihuamej Mosenyolchicahuani en Cuetzalán, Puebla; y Uyool che´A.C en Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo. El ejercicio buscaba generar una  nueva red entre estos colectivos, que sume a las que ya tienen, para ampliar y fortalecer el tejido que ha de hacer frente al  paso firme e implacable del modelo occidental y neoliberal que depreda, extrae, coloniza y privatiza bosques, mantos acuíferos, animales, plantas, semillas, cauces, agua, lenguas, saberes, espacios públicos; tratando de compartir experiencias y herramientas para afianzar el deber de cada comunidad de conservar los bienes comunes en un entorno donde la justicia social sea la que permita que estos sean de todos, que se sigan recreando y sirvan de sostén para el bienestar y la vida digna de las personas. El mapa-relato, diseñado durante el encuentro, surgió como una propuesta de aprendizaje dada por los Iconoclasistas y acompañó al grupo de trabajo durante las sesiones formativas de este encuentro para, posteriormente, ser llevado a las comunidades de origen y activarse en colectivo. Esto sucedió entre octubre de 2021 y mayo de 2022. No fue tarea fácil para los colectivos lograr usar esta herramienta en el contexto de la pandemia lo que implicó que, de todas las organizaciones participantes, solamente 5 pudieran conjuntar a su comunidad para poder llevar a cabo este ejercicio.  Con esta herramienta encontramos en conjunto la posibilidad de evidenciar estas realidades complejas ante la mirada de todos, y la necesidad de observarlas para reconocerlas, valorarlas, hacerlas crecer, fortalecerlas o transformarlas.  Es en esas capas de representación del contexto local en donde las personas encuentran sentido y convierten un espacio en un territorio; son esas piezas de rompecabezas, contenidas por los habitantes de las comunidades, las que juntas forman una experiencia común.  De este modo, el mapa-relato fue el marco para colocar las piezas; el recurso aprendido para poder dar cuenta de las diversas realidades territoriales, pues estas son complejas y requieren de una inteligencia que proponga una mirada múltiple y profunda para convertirlas en territorio. Y, aún más, requiere de inteligencias múltiples y entretejidas que permitan apuntalar y condensar lo descubierto en una narrativa de sentido colectivo; poder generar una imagen para comenzar el diálogo sobre cómo reconocer, nombrar, habitar y defender ese territorio.  El mapa-relato
  • Comienza con una “provocación base”. Es diseñado por agrupaciones, colectivos o agentes comunitarios involucrados en las dinámicas y asuntos de un territorio, quienes ofrecen un marco de sentido que se lleva al territorio de interés.

Ejercicios realizados por Carla Martínez y Herminio Gijón durante el encuentro formativo entre agosto y octubre de 2021.

Ejercicios realizados por Carla Martínez y Herminio Gijón durante el encuentro formativo entre agosto y octubre de 2021.

Ejercicios realizados por Carla Martínez y Herminio Gijón durante el encuentro formativo entre agosto y octubre de 2021.

  • Cuenta el relato de una comunidad. Con su dinamización colectiva en la comunidad, las personas apuntan y suman su conocimiento sobre el tema. Se les permite hacer digresiones, precisiones y aumentar los rangos previstos estipulados en la “provocación base”.

Mapeos colectivos realizados en el Bachillerato Comunitario Ikoots entre enero y marzo de 2022.

Mapeos colectivos realizados entre las promotoras del CCPO en Zihuateutla.

Mapeos colectivos realizados entre las promotoras del CCPO en Zihuateutla.

Mapeos colectivos dinamizados por las promotoras del CCPO con estudiantes de escuelas primarias de Zihuateutla.

Mapeos colectivos dinamizados por las promotoras del CCPO con estudiantes de escuelas primarias de Zihuateutla.

Con esto se logra:
  • Poner a prueba hipótesis y supuestos.
  • Crear diagnósticos colectivos.
  • Otorgar evidencias a manera de “instantáneas” de una realidad observada y narrada desde muchos puntos de vista.
  • Despertar el interés de una comunidad sobre asuntos obviados.
  De este modo, con los resultados de los mapeos colectivos: 
  • Se pueden dinamizar acciones educativas al provocar que las personas pongan atención a cosas ordinarias y sumen conocimientos al colocarlos en un nuevo universo de relevancias. 

El profesor Herminio Gijón trabajando con los alumnos de la materia de lengua materna, para grabar nuevas historias de San Mateo del Mar en ombeayiüts, a partir de los mapeos que realizó entre enero y marzo de 2022.

Laboratorio de prototipados realizado con la documentación del trabajo en territorio del profesor Herminio Gijón y Carla Martínez en abril de 2022.

Procesos de acuerdos sobre el diseño de un nuevo mapa-relato con la comunidad de promotoras del CCPO

Laboratorio de prototipados realizado con los mapeos de Zihuateutla hecho por el equipo de promotoras del CCPO y Kolijke

  • Es un medio de comunicación para crear relatos colectivos nuevos.

 

Mapa-relato diseñado en coparticipación entre el Bachillerato Comunitario Ikoots  y Casa Gallina de abril a agosto de 2022, ilustrado por Enrique Sañudo.

Mapa-relato diseñado en coparticipación entre el CCPO, Kolijke y Casa Gallina de abril a octubre de 2022, ilustrado por Juan Palomino, Amanda Mijangos y Armando Fonseca.

El libro Trazar lo común, los territorios que nos habitan tuvo múltiples propósitos. El primero fue el de documentar la experiencia del grupo participante desde su propia voz. Por tal motivo se encuentra conformado por testimonios sobre los territorios, aprendizajes y experiencias obtenidas durante el periodo de trabajo. Nos pareció importante también hacer evidente lo que aprendimos con Julia Risler y Pablo Ares de Iconoclasistas, cuya capacidad para cimentar aprendizajes significativos con ejercicios sencillos, potentes y directos fue muy útil a la hora de condensar la metodología de trabajo que llevamos a cabo en la etapa formativa. Lo anterior fue de suma importancia porque buscamos que este libro, además de ser un testimonio, sea una herramienta para que quienes lo tengan en sus manos puedan encontrar también una utilidad práctica para el mapeo de sus propios territorios. Para esto, y de manera muy generosa, los Iconoclasistas nos permiten compartir, en el capítulo 3, una de sus estrategias para crear relatos potentes y versátiles. Por último, en el capítulo 5, compartimos los resultados de las 5 organizaciones que lograron diseñar su herramienta de mapeo participativo, activarla con su comunidad durante la pandemia y regresar a trabajar con nosotros en los laboratorios de prototipado para crear un nuevo relato. Estas 5 organizaciones son Kolijke y Centro Comunitario Productivo de Ocomantla; el Bachillerato Comunitario Ikoots; Memoria Mazateca; Mujeres Organización y Territorios; y Uyool che´, las cuales nos visitaron en Casa Gallina entre abril y julio del 2022 para abrir una nueva etapa de trabajo, misma que duró aproximadamente 5 meses y permitió crear los mapas contenidos en los sobres al final de este libro; estos fueron reinterpretados a su vez por diferentes ilustradoras e ilustradores, quienes produjeron las imágenes finales.

Trazar lo común, los territorios que nos habitan es una publicación editada por Casa Gallina, resultado de un proceso de trabajo de más de un año y medio de duración, y que involucró a muchas personas, organizaciones y territorios de todo el país. Pensamos este libro como una bisagra que, a partir de una invitación/provocación, uniera en una experiencia a diferentes organizaciones y aliados que la pudieran encontrar relevante, y adoptarla y adaptarla para sus propios procesos y contextos. De esta manera, el libro es, al mismo tiempo, un resultado, una documentación y un manual que esperamos que pueda caer en las manos de quienes están dispersos tratando de anclar sus experiencias a otras para sumar en el intento de “cambiar lagos en mares” desde la dignidad de quienes los habitan.

Puedes descargar el libro en el siguiente enlace:

https://casagallina.org.mx/publicacion/trazar-lo-comuacuten-los-territorios-que-nos-habitan/23