Programa de conservación, restauración e investigación ambiental.

En Kolijke hemos trabajado por casi tres décadas con el objetivo de conservar y restaurar la biodiversidad de los ecosistemas que alberga.

Contamos con una gran biodiversidad, la cual hemos estudiado y registrado por casi 30 años.

 
Hemos generado condiciones para la recuperación de especies en peligro y acelerado el proceso de regeneración de la selva, así como realizado estudios ambientales que han permitido establecer nuevas categorías de manejo y conservación en la región en la que nos encontramos.

Restauración e investigación ambiental.

Uno de los proyectos más importantes que hemos desarrollado es el de la restauración ambiental tras el paso de la depresión tropical #11 en 1999, desastre natural que causó estragos en un porcentaje significativo de la selva a las orillas del río Necaxa en toda la barranca de Patla. A través de la siembra de semillas y árboles a lo largo de 20 años, la introducción de especies para ayudar a la nitrificación del suelo y otras acciones para lograr controlar la erosión, logramos acelerar el proceso de recuperación del ecosistema.

Conservación e investigación ambiental.

 
En Kolijke, hemos trabajado por casi tres décadas con el objetivo de conservar y restaurar la biodiversidad de los ecosistemas que alberga, así como de conocerlos y comprenderlos mejor. Hemos hecho proyectos de restauración, específicamente de la flora y la fauna que habita el borde y el interior del río y de la selva alta, programas de reforestación de las zonas más deterioradas, acciones para la recuperación y cuidado de especies amenazadas o consideradas extintas en la zona, así como los listados de las especies silvestres locales de cuatro grupos de fauna y uno de flora.
En la barranca donde nos encontramos se combinan distintas condiciones biogeográficas que permiten albergar una biodiversidad enorme.  Por un lado, el rango de altitudes, que va desde 300 hasta 1 300 metros sobre el nivel del mar, permite que haya cuatro ecosistemas diferentes: selva lluviosa de montaña, bosque mesófilo, selva alta perennifolia y galería riparia. Por otro lado, la Sierra Norte de Puebla se encuentra en los límites entre la región neártica y la neotropical, y sus barrancas sirvieron como refugio de flora y fauna durante el último periodo glacial, en el pleistoceno. Esta combinación de factores explican por qué, en un área relativamente pequeña, como lo es la reserva de Kolijke, podemos encontrar entre el 25 y 30% de la biodiversidad de especies de flora y fauna del país.

Gracias a las acciones de conservación y restauración ambientales que hemos llevado a cabo en la zona, hoy en día, ocho especies que se consideraban previamente extintas en la región, desde hace ya varias décadas han vuelto a habitar los ecosistemas de la reserva, además hemos descubierto y descrito 3 especies y varias subespecies de mariposas. También investigamos procesos coevolutivos expresados en criptosis y mimetismo entre distintas especies.  En la siguiente tabla encontrarás el número de especies que hemos inventariado en Kolijke y el porcentaje que representan del total nacional.

Proyecto Nutria

Las nutrias son una especie clave en la salud de un ecosistema, pues sólo viven en hábitats acuáticos saludables y su presencia permite mantener en equilibrio las poblaciones de otras especies. Desde el 2010, la nutria que habita esta región, Lontra longicaudis, se encuentra listada como especie amenazada en México, ya que su hábitat se ha visto perturbado por acciones humanas y fenómenos climáticos.
Gracias a la restauración y cuidado de los ecosistemas acuáticos, en Kolijke hemos vuelto a ver nutrias dentro de la reserva. Seguimos trabajando en la mejora de las condiciones de su hábitat para propiciar su establecimiento permanente, así como su crecimiento poblacional para que se puedan dispersar por toda la región. Algunas de las acciones de esta iniciativa son la construcción de estanques sobre el cauce de los ríos y la reintroducción de especies nativas de peces y plantas en las pozas y sus alrededores.

Campaña de protección de abejas y polinizadores locales

Los polinizadores son un elemento vital para la salud de los ecosistemas. El cambio de uso de suelo, los monocultivos y el uso de insecticidas y pesticidas han tenido consecuencias alarmantes en la salud de las poblaciones de miles de polinizadores silvestres nativos e introducidos, como es el caso de la abeja europea Apis mellifera. La disminución en la cantidad y diversidad de polinizadores es uno de los peores desastres ambientales a nivel global y está presente también en Kolijke y su zona de influencia.
Coordinamos un proyecto interdisciplinario que vincula a los apicultores Patricio Cano y Salomé García – quienes además de ser descendientes de una familia dedicada a la apicultura por más de tres generaciones son guardabosques de Kolijke – con jóvenes de Ocomantla y estudiantes universitarios en la Ciudad de México. El objetivo del proyecto es pensar y estudiar la problemática actual de los polinizadores desde distintas perspectivas, así como difundir la importancia ecológica de las abejas europeas y las nativas (meliponas y trigonas).
De este proyecto han surgido, hasta el momento, una investigación sobre la miel de la familia Cano García realizada en el Instituto de Ecología de la UNAM; un estudio sobre las problemáticas eco-políticas en torno a la pérdida de polinizadores en la zona; y una campaña de protección de las abejas nativas en Ocomantla. Además, uno de los proyectos impulsados como parte del programa social de Kolijke con las comunidades vecinas es el de la meliponicultura como actividad productiva, la cual permite la conservación de las abejas locales a la vez que representa un ingreso económico para los productores.