Nos extendimos para seguir cuidado la vida en todas sus formas

En el mes de septiembre de 2021, logramos adquirir un predio de 47 hectáreas (con lo que prácticamente triplicamos la superficie de La Reserva), que se encontraba a la venta, en la ladera oeste del Cerro Kolijke, y que corría inminente peligro, debido a que existían intereses económicos sobre el mismo, para subdividirlo y dedicarlo a actividades de desarrollo urbano y producción agrícola, en una pendientes no aptas para este tipo de actividades. Los antiguos dueños estaban muy interesados en que fuese La Reserva Kolijke quien lo pudiese adquirir, con el fin último de conservar su cobertura forestal y, por ende, la enorme cantidad de formas de vida ahí existentes.
Altitudinalmente se ubica, aproximadamente, entre los 800 y los 1,300 msnm, con un sistema ecológico que alberga una gran biodiversidad, y que atiende a la denominación de Bosque Mesófilo de Montaña o Bosque de Niebla (este último nombre derivado de la gran cantidad de días al año en que permanece nublado y con una elevada humedad ambiental). Evidentemente, el anexo de este bosque a La Reserva Kolijke aumentará de manera significativa la biodiversidad registrada y conservada dentro el Área Destinada Voluntariamente a la Conservación.
Este ecosistema es considerado como amenazado de extinción a nivel mundial y en peligro de extinción en nuestro país, debido, entre otras cosas, a que se desarrolla en condiciones biogeográficas muy específicas, en el rango altitudinal donde se produce el famoso “café de altura” y, en esta región de la Sierra Norte de Puebla, una gran cantidad de plantas de ornato que, desgraciadamente, para su cultivo y producción se han talado cientos de miles de hectáreas. Originalmente, su cobertura ocupaba alrededor del 1% del territorio nacional y hoy no sobrepasa el 0.5% de la superficie de nuestra nación.
Es por estas razones, entre otras, que en cuanto nos enteramos de la oferta del predio, decidimos planear un mecanismo financiero para adquirirlo y establecer un programa técnico, jurídico y social, para su conservación y, en su caso, establecimiento de programas de restauración, reforestación y/o enriquecimiento ambiental, debido a que, a pesar de su buen estado de conservación, durante muchos años ahí se llevaron a cabo actividades agrícolas (como el café, algunos frutales, plantas de ornato, etc.) en pequeñas parcelas que hoy debemos erradicar por completo, a través del saneamiento forestal, para mantener en las mejores condiciones posibles este fragmento de tan importante ecosistema.
Este programa técnico, jurídico y social comprende actividades de investigación biológica sobre las condiciones del ecosistema; el establecimiento (y reconocimiento de la autoridad ambiental federal) de un Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (aunque evidentemente ya se están llevando a cabo actividades de cuidado del predio y su cobertura forestal), a pesar de que la mayor parte de la superficie del terreno se encuentra dentro del Área para la Protección de los Recursos Naturales (APRN) “Cuenca Hidrográfica del Río Necaxa” (CONANP/ SEMARNAT), la cual no es atendida ni cuidada y vigilada como debería serlo, es decir, como lo dictan las leyes y normas correspondientes; y también estamos en proceso del establecimiento de un programa de vigilancia y señalización que apoye el cuidado del mismo.
Los beneficios de conservar esta fracción de ecosistema son incalculables y, muchos de ellos, intangibles. Algunos ejemplos son:
 
  • Para la comunidad humana de nuestro planeta, cada pequeña o grande aportación a la conservación y/o recuperación de los sistemas ecológicos, lo que conlleva el mantenimiento de sus respectivos servicios ambientales, la mitigación del Cambio Climático Global y el cuidado de la biodiversidad, para que las generaciones actuales y futuras tengan acceso a una mejor calidad de vida, es un avance en términos de colaborar en el mantenimiento del equilibrio de la biósfera.
     
  • Para las comunidades humanas locales representa un importante apoyo en sus actividades de producción de alimentos y de solvencia a sus necesidades vitales, debido a que en estas áreas conservadas se reproducen, por ejemplo, miles de especies de polinizadores, se produce agua potable y se mantiene el microclima (cada hectárea de bosques tropicales genera cerca de cien litros de agua por año, únicamente por evaporación) y se regenera una atmósfera más limpia y oxigenada que les permite una buena calidad de vida, entre otros innumerables beneficios más.
  • Para los potenciales visitantes del área protegida, una posibilidad de conocer este tipo de ecosistema, cada vez más escaso en nuestro país.
  • Para los investigadores relacionados con la biología y la ecología, un nicho importante para llevar a cabo investigaciones de diversa índole, relacionadas con la conservación y el manejo de la vida silvestre.
  • Y para los individuos de las especies de la flora y la fauna silvestres que habitan la región, un refugio que pudiera salvar, en su caso, a muchas especies de la extinción a nivel local y/o regional.
En Kolijke estamos muy orgullosos de tener el privilegio de destinar espacios de vida para el planeta y el mantenimiento de sus respectivos servicios ambientales, indispensables para la supervivencia de la humanidad y de todos los seres vivos con los que compartimos la biósfera cotidianamente.

GRACIAS A TODOS NUESTROS DONANTES

EL EQUIPO KOLIJKE